¿QUÉ ES?
Nos reunimos en una iglesia de una orden contemplativa para vivir un momento de acompañamiento mutuo por medio de la oración.
Durante una hora de exposición al Santísimo, combinamos música, silencio y reflexiones. A veces, se compartirá un testimonio, y juntos aprenderemos a contemplar desde la sencillez y presencia de Dios.