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Año Jubilar por los 500 años del Monasterio de Santa Clara de Montilla

Con la apertura de la Puerta Santa del Monasterio de Santa Clara de Montilla comienza el Año Jubilar con el que las Clarisas celebran el V centenario de su fundación. Una oportunidad única para recibir una indulgencia plenaria cargada de gracia, memoria y esperanza.

Las Clarisas del Monasterio de Santa Clara de Montilla (Córdoba) han vivido con profunda emoción el comienzo del Año Jubilar que conmemora el V Centenario de su llegada a esta tierra andaluza.  Su madre abadesa, Sor María Jesús Blanco, dio la bienvenida a quienes acudieron a la ceremonia de apertura de la puerta santa de su monasterio el 11 de julio de 2025, primer día de un año de indulgencias que se extenderá hasta el 12 de julio de 2026.

Apertura de la Puerta Santa del Monasterio de Santa Clara de Montilla

Una puerta que se abre al Jubileo

El acto litúrgico arrancó a las afueras del recinto monástico con una procesión solemne encabezada por la cruz franciscana de San Damián, guiando a los asistentes hasta la puerta santa que abrieron para poder entrar a la iglesia del monasterio. Durante su apertura, el delegado episcopal para la Vida Consagrada, Joaquín Pérez, pronunció la frase que muestra el fin de este Año Santo:

“Abrid las puertas de la justicia. Esta es la puerta del Señor y por ella entramos para obtener misericordia”.

Un año de gracia y conversión

Con esta apertura, — no solo de la puerta, también de los corazones de los participantes— comenzó este Jubileo tan especial para los montillanos y para las Clarisas, herederas de 500 años de vida contemplativa. Ya en el templo, el capellán del monasterio, Antonio Palma, leyó el Decreto oficial del Papa León XIV, en el que se concede indulgencia plenaria a todos los fieles que peregrinen a este lugar sagrado durante el Año Jubilar.

Durante la homilía, Joaquín Pérez afirmó que “es un día de gozo profundo, porque se comienza un camino. Un camino de gracia, de conversión y de redescubrimiento de lo esencial”, una oportunidad para acoger el presente con gratitud y proyectar el futuro con fe.

Retablo del Año Jubilar

Un retablo para la historia

El interior del templo fue dispuesto para la ocasión con un gran sentido litúrgico y artístico. Se instaló para esta ocasión histórica un retablo muy especial en cuyo centro se situó una imagen de Santa Clara de Asís del siglo XVIII. A sus pies, la escultura del Niño Jesús conocido como «El Fundador», y a ambos lados, las imágenes de San Francisco de Asís y San Antonio de Padua, ambas del siglo XVII.

Coronando el retablo, el cuadro histórico de la primera abadesa dando la profesión solemne a sor María Jesús de Luna, junto al escudo nobiliario de los marqueses de Priego y duques de Feria, protectorados históricos del monasterio. No faltaban los relicarios sagrados: la Santa Espina, el Lignum Crucis y reliquias de Santa Clara y San Francisco Solano.

500 años de oración viva

Sor María Jesús Blanco se emocionó al recordar aquel 11 de julio de 1525, cuando sor María Jesús de Luna, junto a su hermana Isabel Pacheco y otras hermanas venidas del convento de Baza, llegó a Montilla para fundar esta comunidad: “Sor María Jesús de Luna, como fundadora, hizo renuncia de todos sus bienes en favor del convento; seguidamente, hizo profesión en manos de la reverenda madre sor Mencía de San Martín, para entrar junto a todas las religiosas en la clausura de este monasterio”.

Hoy, cinco siglos después, la comunidad sigue viva y está abierta a nuevas vocaciones, con hermanas venidas desde distintos puntos de España e incluso desde Kenia, en África. La abadesa recordó que son » herederas de una larga vida de santidad, como la venerable sor Ana de la Cruz Afán de Ribera, sor Ana de la Cruz Ponce de León —condesa de Feria e hija predilecta del maestro de San Juan de Ávila. Todas ellas nos invitan a nosotras a ser santas, como Santo es nuestro Dios. Sus vidas, junto con la de nuestro maestro San Juan de Ávila, son un espejo desde donde poder mirarnos para caminar.”

Las Clarisas de Montilla estuvieron acompañadas por las Concepcionistas y por la Sor M. Dolores, monja benedictina de la Fundación de la Casa Ducal de Medinaceli

Valorada vida contemplativa en Montilla

Las Clarisas estuvieron acompañadas por Concepcionistas del Monasterio de Santa Ana, vecinas también de la localidad cordobesa. Además contaron con la presencia activa de la monja benedictina Sor María Dolores Díaz de Miranda, representante de la Fundación Casa Ducal de Medinaceli, institución que mantiene desde hace cinco siglos el vínculo de patronazgo con el Monasterio de Santa Clara de Montilla, fruto del espíritu evangélico y del compromiso cristiano de esta casa nobiliaria.

Fue precisamente Sor María Dolores Díaz de Miranda quien, al término de la Eucaristía, expresó una profunda acción de gracias al Señor por el don que representa este Jubileo: “Hoy nos reunimos para celebrar no sólo la memoria de un pasado, sino también la vitalidad de un presente y la esperanza del futuro que continúa construyéndose día a día en la cotidianeidad del trabajo y de la oración de este lugar santo» Y recordó que el patronazgo «es mucho más que un acuerdo formal; es una manifestación concreta del deseo de continuar esa labor de protección, conservación y promoción del acervo artístico y espiritual que este conjunto histórico atesora. Pero también, y sobre todo, es una apuesta decidida por lo que este lugar representa: una puerta a la trascendencia, un espacio para compartir y encontrar el Dios que nos habita a cada uno de nosotros».

Por parte del pueblo de Montilla, Juan Casado, historiador de la Fundación, expresó un mensaje cargado de gratitud y reconocimiento: “Hoy, en este día de gozo y profunda gratitud, la ciudad de Montilla eleva su voz para dar gracias a Dios por los 500 años de vida del Monasterio de Santa Clara. 500 años de oración, de entrega, silencio fecundo y servicio generoso que ha sido faro espiritual y refugio de esperanza para tantas generaciones”. Recordó el papel esencial de la vida contemplativa de los monasterios de Montilla, un verdadero pulmón espiritual y cultural: “Desde los claustros de este monasterio brota una oración constante, silenciosa, humilde pero poderosa, que sostiene a Montilla y al mundo, y desde sus tornos, donde apenas se ve el rostro pero se percibe el alma, las hermanas comparten lo poco que tienen con los que más lo necesitan, con una generosidad que solo puede nacer del Evangelio vivido con radicalidad» Y concluyó con una petición: “Que Montilla sepa cuidar este tesoro espiritual como se cuida la raíz que sostiene al árbol”.

Un lugar para peregrinar: fe, patrimonio y cultura

Desde el 11 de julio de 2025 hasta el 12 de julio de 2026, el Monasterio de Santa Clara de Montilla será uno de los destinos jubilares abiertos en España. A lo largo de este año, los fieles podrán ganar la indulgencia plenaria si peregrinan con fe, participan en los actos litúrgicos y oran por las intenciones del Santo Padre.

Este monasterio no es sólo un lugar de oración. Es un espacio donde se conserva un patrimonio artístico, histórico y espiritual de incalculable valor. Es memoria viva del siglo XVI, santuario de contemplación y generosidad evangélica, y faro espiritual de Montilla. En medio del ruido del mundo, la vida contemplativa sigue latiendo con fuerza desde el silencio de este monasterio.

Fotos: Carmina Leiva – Nuestra Voz

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