“Endulza tu corazón”

Como todos los años, desde hace 36, Sevilla celebra su Exposición de dulces de Convento. Para espíritus intrépidos como los de Claudia Hernández, Layla Halcón y Rocío Soto la Covid ha supuesto un reto para reinventarse.

Corrían los años 80 cuando los contemplativos tuvieron que hacer frente a los pagos de la Seguridad Social por primera vez, y muchas economías se resintieron o directamente, no podían hacerse cargo de ellos (algo que sigue ocurriendo en muchos conventos de España hoy día).

Unas mujeres de “rompe y rasga”; María Luisa Fraga, Carmen Alonso, Marisa Jover y Claudia Rodríguez capitanearían el equipo que vendría a cambiarlo todo.

El periódico ABC se ofreció a publicar unas suscripciones que no pudieron solucionar la problemática, pero sí la dio a conocer a personas como María Teresa Michoud, que ofreció el Instituto Francés (del que era directora) para que se pudiera celebrar la Primera exposición. El conocido periodista y escritor Antonio Burgos, dedicó una columna exponiendo dicha necesidad, y supo llegar al corazón de los sevillanos. De este modo el 9 de diciembre de 1985, el Sr Arzobispo de Sevilla D. Carlos Amigo Vallejo, inauguraba la que sería I Exposición de dulces de convento.

En función de las circunstancias, las Exposiciones fueron trasladándose de sede hasta llegar a su casa definitiva; el Salón Gótico de los Reales Alcázares y una fecha que nunca falla, los puentes de la Constitución y el de la Inmaculada.

Hoy en día no se puede discutir el éxito que ha supuesto la Exposición. Miles de turistas llegan a Sevilla deseando comprar esos dulces realizados con tanto cariño, pero hay que darse prisa porque desaparecen con gran rapidez…

Este año 2020 que tanto nos ha complicado y complica la vida a todos, ha supuesto un reto mayor ante la situación de las economías a todos los niveles, y la dificultad para los traslados. Conscientes de ello, las Tres Mosqueteras se pusieron en contacto con el ayuntamiento, que gustosamente ha colaborado en la realización de un micro proyecto “Sevilla tiene un sabor celestial” ofreciendo una ruta histórico-artística por los distintos tornos de Sevilla capital. Cada convento ha realizado una “caja regalo” con una escogida muestra de sus dulces más característicos.

El resto de los conventos de la diócesis se han sumado a la creación de su propia “caja regalo” que se puede adquirir a través de su propio torno o de las organizadoras de la Exposición y sus 120 generosos voluntarios que se afanan día y a veces noche, para que todo funcione con precisión.

El buen entendimiento entre Ayuntamiento y Arzobispado, ha sido fundamental en el éxito de esta renovada Exposición; el Alcalde Juan Espadas junto con el arzobispo de Sevilla, monseñor Juan José Asenjo presentaron conjuntamente el sello “Ora et Labora” que acredita el valor singular de estos dulces.

Durante todos estos años los medios de comunicación se han hecho eco del acontecimiento con gran interés, contribuyendo a promocionar en cierto modo el cuidado artístico, cultural y gastronómico de la zona. Pero lo más importante de todo, es que Sevilla sabe reconocer y agradecer la oración permanente y la ayuda discreta que prestan desde sus tornos y locutorios, esa vida tan maravillosa y desconocida que es la vida contemplativa.

Sevilla (después de Roma ) es la ciudad que tiene más conventos de vida contemplativa. Desde la Fundación Declausura os deseamos tanto éxito o más si cabe, que en ediciones anteriores.

 

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