Encuentro para aprender a disfrutar al máximo de la visita a cualquier monasterio

Ignacio Sánchez Zárate, arquitecto y fotógrafo profesional, tiene una gran pasión por el Císter que le ha llevado a visitar en los últimos veinte años más de ochenta monasterios y conventos de esta orden monástica. 

Zárate ha creado cister.org, una página web en la que recoge la belleza de la arquitectura cisterciense a través de sus fotografías. Muchas de estas imágenes fueron expuestas y explicadas por su autor en el VIII encuentro en torno al claustro organizado por la Fundación DeClausura el pasado 19 de enero. Durante una hora, los asistentes a esta conferencia online pudieron descubrir siete aspectos sobre los que poner atención a la hora de visitar estos edificios marcados por la piedra, la luz y el silencio.

1 El lugar

Preparar el viaje. Ubicar el cenobio en el mapa para observar donde se enclava. Suelen estar rodeados de tierras de calidad para su cultivo y en parajes retirados de la ciudad, en entornos naturales seguramente cercanos a un río o a un lago para disponer facilmente de agua. Analizar su nombre también nos dará pistas de las características de su emplazamiento.

2 El pensamiento medieval

La visita cambia radicalmente si intentamos desconectar de nuestra realidad para empatizar con el pensamiento de quienes construyeron aquel monasterio hace más de 800 años; personas movidas por grandes ideales espirituales que vivían en una realidad rural dura y que contaban con el conocimiento de los maestros de obra para poder eregir estos fabulosos edificios. 

3 El monasterio

“Un monasterio es la superposició de diversas realidades complementarias”: la liturgia y el hombre. La arquitectura se encarga de unirlas para dar una clara respuesta a su función litúrgica y albergar la vida de la comunidad monástica. 

4 Las habitaciones

La iglesia con su  símbolico trazado en cruz y el claustro como el corazón desde el parten sus ejes principales marcan el plano del monasterio. En la sala capitual se reúne la comunidad al final de la jornada; en el refectorio se come en silencio y en el dormitorio el monje busca el reparador descanso.

5 La luz 

Es el prinicipal elemento de la arquitectura pues  es ella la encargada de cualificar los espacios construidos y darles la fuerza, la emoción y el misticismo propio de estas construcciones religiosas.

6 La materialidad

Fijarse en el componente en el que está construido el monasterio: La piedra. Tocarla para palmar  su temperatura y rugosidad, sus marcas, su doctubilidad o sus impecfecciones y cicatrices … 

7 El paso del tiempo

Ignacio Sáncez Zárate anima a buscar las huellas de estos edificios para valorar el paso del tiempo en ellos. 600, 700 y 800 años… Algunos, desamortizados, ya en manos privadas. Un capitel pues ser la pista para saber que estamos en un lugar que en su día sirvió para orar y alabar a Dios.

Disfruta con nosotros de este encuentro que no te dejará indiferente.

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