El antiguo Convento de Jesús y María es la última congregación dominica que se fundó en Toledo. Fue fundado por Doña Juana de Castilla hacia fines del siglo XVI. El edificio es una obra del siglo XVII que cuenta con algunas yeserías del siglo XIV. Tras pertenecer a los señores de Malpica y a los señores de Tejada, comenzó su utilización como convento en el año 1601 tras una cesión de estos últimos señores.
Otorgado un “Solete” de la guía gastronómica Repsol en el año 2.025. Pone en valor los dulces artesanos que por su tradición y gran calidad se elaboran en el obrador de este monasterio.