El Monasterio de la Inmaculada y San José en Arenas de San Pedro fue fundado por la Orden de las Carmelitas Descalzas. La historia de su fundación esta vinculada a la figura de la Madre Maria de San José, quien impulso la creación de este monasterio en la segunda mitad del siglo XX. La comunidad de religiosas llegó a Arenas de San Pedro en 1.958, estableciéndose inicialmente en una casa particular, para posteriormente trasladarse a la ubicación actual del monasterio.
