La comunidad lleva en su actual ubicación desde Noviembre de 1939. En los años de República y Guerra Civil su vida fue bastante azarosa, como era de suponer. En Mayo de 1931, el convento de la calle Isabel la Católica en el que se encontraban desde 1877 fue incendiado y buscaron refugio en el convento del Sacramento, en la calle del mismo nombre, cerca de la Plaza de la Villa. Nuevamente fueron expulsadas de allí en julio del 36 y, tras distintos avatares, terminaron en el Asilo de las Hermanitas de los Pobres de la calle López de Hoyos esquina con Gómez Ortega, donde el fin de la guerra propició su traslado a la ubicación actual.
La talla de la Virgen de los Peligros es pequeña («un palmo de altura»), aunque parece mayor al estar vestida y coronada. Es de madera sin pintar, muy oscurecida por el paso del tiempo. Está de pie y con las manos juntas sobre el pecho. No tiene Niño Jesús.
