Fundado en 1.663 por decisión de Felipe IV de fundar un convento femenino de Nuestra Señora de la Inmaculada Concepción. Se dieron dos fases distintas en la construcción del convento: la inicial comenzada en 1.663 y que tuvo como patrono a Juan de Góngora y una segunda que retomó las obras en 1.668, que tuvo como patrono al conde de Villaumbrosa.
La iglesia presenta una única nave de planta de cruz latina de tres tramos con los brazos laterales del crucero rebajados, y techada con bóveda de cañón con lunetos. Además de la iglesia propiamente dicha y elemento más destacado, el complejo está formado por claustro de dos plantas y cinco patios, un jardín, un lavadero y un centro de enseñanza. El exterior, muy simple, engaña a los posibles visitantes, ya que en su interior es una de las más bellas del barroco.
El complejo conventual fue declarado Bien de Interés Cultural en 2.012.
