Fue construido en 1.974 tras incendiarse el anterior. Sin embargo, fue fundado en 1.930 por las Carmelitas Descalzas, curiosamente provenientes en su mayoría de México, y con el patrocinio de Dª Francisca Javiera del Valle la que es conocida como «la Santa de Carrión». Nació en el seno de una familia pobre que por tradición se dedicaba al oficio de la sastrería. Renunció a la vida religiosa y realizó su vocación en el mundo, en la soledad de su casa, con una afiliación espiritual a la Compañía de Jesús, donde trabajó como costurera del colegio que tenían en el mismo Carrión. Fueron años de intensa actividad literaria. Cuando abandonó el costurero de los jesuitas, su vida giró en torno a los mismos ideales, pero acompañada por otro trabajo, el de la huerta. La vejez de Francisca Javiera estuvo marcada por una vida sencilla, ayudando a la gente, sobre todo a religiosos y sacerdotes. Murió en 1.930 a los 73 años en el convento de Carmelitas, tres días después de que llegaran las monjas a su nuevo convento. En este convento descansan también sus restos, entre la iglesia y el coro de las carmelitas.
Es un moderno edificio, diseñado por el arquitecto Carlos Rivera, que consta, además de la iglesia, de torno, locutorio, refectorio, enfermería, coros alto y bajo, sala capitular y sala de recreo, y por supuesto, las celdas de las monjas. La iglesia fue construida en ladrillo, está sobriamente decorada con un Crucifijo y una Virgen del Carmen, obras en madera del escultor Víctor de los Ríos. También hay varios cuadros del siglo XVII que representan escenas de la vida de Santa Teresa.
