Es el único convento de Madrid que se conserva integro. Fue fundado en 1.584, por D. Íñigo Zapata Cárdenas y su esposa como sede de la Orden de Santiago en Madrid, aunque su verdadera fundación tuvo lugar en el 1.650 por orden de Felipe IV. Fue ocupado desde el inicio por monjas llegadas de Valladolid pertenecientes a la orden de Santiago.
Convento de planta rectangular e iglesia de planta de cruz griega cuyos brazos terminan en hornacinas. La cúpula, que se asienta sobre grandes pilares achaflanados y pechinas decoradas con la Cruz de Santiago.
En el siglo XIX, con la desamortización de Mendizábal de 1836, el convento pierde parte de sus bienes y su influencia disminuye, aunque sigue funcionando como comunidad religiosa.
