Este convento fue fundado por la Orden de las Madres Reparadoras y para ellas trabajaron en los diversos procesos de adaptación los tres arquitectos que veremos más adelante. En la actualidad está ocupado por las Esclavas del Santísimo Sacramento y de la Inmaculada. Esta Orden se funda como tal en 1948 por la Madre María del Rosario del Espíritu Santo, natural de Almería y llegan a Jerez en la década de los sesenta de este siglo, haciéndose cargo del convento. Es de estilo neo-mudéjar y fue construido con ladrillo agramilado rojo y blanco. Fue fundado por la orden de las Madres Reparadoras, que llegan a Jerez sobre el año 1898.
La construcción original fue obra del arquitecto Francisco Hernández Rubio. En 1930, Las Reparadoras quisieron construir una iglesia más grande, encargando el proyecto a Aníbal González, que muere ese año, retomando el mismo Aurelio Gómez Millán.
La fachada está flanqueada por dos torres decoradas con elementos almohades en forma de rombo denominados sebka, los cuerpos de campanas son octogonales y están coronados con chapitel. La portada de arco de medio punto abocinada está enmarcada en alfiz de decoración cerámica y sobre esta aparece lo que podría ser un friso horizontal también decorado con cerámica, donde se observa el tetramorfo evangelista. Justo encima aparece un rosetón lobulado que da luz a la nave central, siendo rematado este cuerpo por un elemento triangular curvo.
