Fundado por Alfonso VI extramuros y trasladado al interior de la muralla por su nieto Alfonso VII El Emperador es uno de los primeros conventos fundados en Toledo a raíz de la Reconquista y al ser de fundación real por eso recibe el nombre de IMPERIAL MONASTERIO DE SAN CLEMENTE. En su origen fue un monasterio adscrito a la Orden de Cluny pero tras la reforma de la Orden de San Benito se adaptó a la regla de los monjes blancos del Cister. Actualmente está habitado por monjas bernardas que siguen la regla del ‘Ora et labora’ elaborando exquisitos duces y mazapanes y organizando archivo y biblioteca así como su habitual horario de oración. En este monasterio se enterró a un hijo de Alfonso VII muerto a muy temprana edad y en 1180 el Papa Alejandro otorgo los privilegios del Cister al Convento.
Otorgado un “Solete” de la guía gastronómica Repsol en el año 2.025. Pone en valor los dulces artesanos que por su tradición y gran calidad se elaboran en el obrador de este monasterio.