En el año 1526 Antonio de Padilla y Maria Manrique fundan el monasterio en Santa Gadea del Cid, Burgos. Pero, debido a problemas económicos de la época, en 1589 se trasladan a una casa en la calle de La Puebla en Burgos, capital. Dos años después compran unas casas en Plaza de Vega y allí viven durante varios años. Finalmente, en 1941, por motivos de urbanización, se trasladan al nuevo monasterio en donde actualmente residen que inspiradas y llamadas por Dios, dedican sus días a la adoración y la contemplación.
