La antigua Sinagoga Mayor, hoy iglesia del Corpus Christi, es la sinagoga que mejor se ha conservado de las cinco que existieron en la aljama segoviana. Este hecho se debe a la conversión que, en 1.410, la llevó a ser iglesia católica tras los sucesos del Corpus Christi, a quien se advocó la nueva confesión del templo. Actualmente pertenece a la Orden de las Monjas Clarisas, que son quien se encargan de su apertura y mantenimiento.
Los arcos de herradura están apoyados sobre pilares octogonales rematados por capitales de motivos vegetales, piñas y rodeos. El techo está decorado con un artesonado de estilo mudéjar. Es de estilo mudéjar, su gran luminosidad y otros detalles le confieren un gran parecido con Santa María la Blanca de Toledo.
La Sinagoga que se puede visitar en la actualidad es una restauración, ya que el edificio sufrió un gran incendio que empezó la noche del 2 de agosto de 1.899.
