Después de tres cambios de ubicación del monasterio su ultima reubicación se produce en 1.967 que las llevó a El Goloso, monasterio de nueva construcción en terrenos del duque del Infantado heredados por su hija, sor Cristina de Arteaga, monja de la comunidad. Como venía resultando enorme, las monjas se vieron obligadas a venderlo en 2001 para destinarlo a residencia de ancianos y, en 2004, se trasladaron a otro monasterio de nueva planta en el mismo recinto, pero más reducido.
Los restos de Beatriz Galindo «La Latina» han hecho la misma peregrinación que las jerónimas y están en la cripta del coro de su iglesia, respetando la voluntad de su fundadora. También trasladaron a ella dos cenotafios del matrimonio Ramírez-Galindo (similares a los del Museo de San Isidro, de la primitiva iglesia de la Concepción Francisca).
