El Monasterio de la Encarnación de Ávila fue fundado como beaterío por Dª Elvira González de Medina en 1.478 y se convirtió en un lugar clave en la vida de Sta. teresa de Jesús, quien ingreso en el 1.535 y vivió allí durante 27 años antes de iniciar su reforma del Carmelo. Durante su estancia, Santa Teresa fue monja y posterior priora del monasterio, y en él recibió consejos de figuras como san juan de la Cruz y san Pedro de Alcántara.
El edificio actual presenta estilos renacentista y barroco, con modificaciones posteriores a su fundación. A lo largo del tiempo, se llevaron a cabo reformas que incorporaron elementos barrocos, especialmente en el siglo XVIII, que modificaron el interior de la primitiva iglesia y añadieron la capilla de la Transverberación.
El monasterio conserva numerosos elementos relacionados con Santa Teresa, incluyendo su celda prioral, locutorios donde recibía visitas, y un museo teresiano que alberga obras significativas como un dibujo de Cristo en la Cruz de San Juan de la Cruz. En 1.983 fue declarado Monumento Nacional.
El Monasterio de la Encarnación es considerado un importante centro espiritual y un lugar esencial en la vida de Santa Teresa de Ávila.
