El Monasterio de las Concepcionistas fue el primitivo Palacio de Doña Leonor de Quiñones que heredó de su madre, Doña. Juana Enríquez. Fue fundado por Leonor de Quiñones en 1515 y es de la orden franciscana, dedicado a la Inmaculada Concepción.
La portada, de piedra, es del siglo XIV, elegante y sobria de molduras. Su arco es revolado y descarga sobre el dintel. Los capiteles corridos, se engalanan con lirios y hojas. En el recibidor se conserva una techumbre de madera, similar a la de la fachada. La iglesia tiene un retablo cuyo autor es Juan de Ribero. Es una hermosa pieza de la retablística leonesa, y quizá, una de las más significativas del s. XVIII. Se funde la arquitectura y retablistica, propio del barroco hispano. Se trata de una pieza realizada en madera de pino dorada y policromada en el interior de las hornacinas. El retablo consta de predela, dos pisos y ático. Todo él se eleva sobre un basamento de piedra de estructura ochavada para adecuarse a la arquitectura que lo alberga. Verticalmente se divide en tres calles, siguiendo la organización del basamento.
Otorgado un “Solete” de la guía gastronómica Repsol en el año 2.025. Pone en valor los dulces artesanos que por su tradición y gran calidad se elaboran en el obrador de este monasterio.
