Se fundó la comunidad en junio de 1.581 por la misma Santa Teresa. Donó la casa Doña Beatriz de Beaumonte y Navarra, descendiente de los antiguos reyes de Navarra y Francia.
Una de las primeras obras que se llevaron a cabo por la misma Madre Teresa, fue unir el convento a la Iglesia, para lo que se construyó un doble pasadizo que comunicaba el convento con el templo, una especie de corredor para que las religiosas pudieran acceder al santuario sin tener que salir a la calle.
A ésta obra siguieron otras como la construcción de un nuevo coro, sacristía y claustro; y el cierre de la fachada del convento que da a la Plaza de la Fuente Cabrejas, con los tres típicos arcos carmelitanos (comienzo del s. XVII). Su arquitectura original con predominio renacentista. Sobre el arco del centro hay una pequeña hornacina en la cual se colocó la imagen de la Virgen con el Niño.
