El Monasterio de la Santísima Trinidad en Guadalajara, también conocido como el Monasterio de las Franciscanas, fue fundado por la Beata Madre María Jesús, también conocida como Beatriz de Silva, en 1.603. La construcción del monasterio se realizó en varias fases y refleja la transición del estilo renacentista al barroco.
La construcción del monasterio se llevó a cabo en varias etapas, comenzando con la iglesia conventual, que presenta características de la transición del siglo XVII al barroco. El monasterio muestra una adaptación de la arquitectura doméstica a las necesidades conventuales. El edificio principal cuenta con una sola planta, pero al exterior presenta tres niveles escalonados. La fachada de la iglesia es de ladrillo con un zócalo de piedra, destacando una portada barroca con un relieve de la Santísima Trinidad y una escultura de la Fe.La iglesia tiene una sola nave con capillas laterales comunicadas y un crucero. En su interior se encuentra una imagen barroca de Jesús Rescatado, de gran calidad.
