El Convento de San José fue fundado en el siglo XVII por don Luis de Castro, canónigo de la catedral de Santiago de Compostela.
El edificio destaca por su arquitectura barroca, con una fachada sobria y elegante que sólo se interrumpe con la portada de la iglesia, enmarcada en piedra, sobre la que hay un frontón con una hornacina en la que se halla la imagen de San José flanqueada por dos blasones. En su interior, sobresale un retablo barroco en el que intervinieron artistas como José Ovalle, Andrés de Benavente e Isidro Valcarce.
