En Leyre están los pilares del viejo Reino y el panteón de sus primeros reyes. El Monasterio de San Salvador de Leyre es un conjunto arquitectónico de estilo románico, levantado sobre un balcón natural de la falda sur de la sierra de Leyre desde donde se domina el valle del río Aragón. En un panteón de este monasterio descansan los primeros reyes de Navarra. Su fundación fue hacia finales del siglo IX, en el año 848.
En un muro al norte del conjunto está el mausoleo real, dentro de un hueco cerrado por una verja de hierro del siglo XIV, en un arcón de madera de roble decorado con herrajes neogóticos reposan los restos de al menos 15 miembros de la primera dinastía navarra. La decoración del recinto tiene la imagen de un Cristo del siglo XVII.
En el muro del sur está el acceso a la capilla a través de una portada de estilo románico del siglo XII. La capilla tiene cubierta de bóveda gótica y en su interior se encuentra un retablo renacentista del siglo XVII en honor de Santa Alodia y Nunilo, dos hermanas adolescentes de padre musulmán y madre católica que fueron juzgadas y condenadas por su fe cristiana en el año 851. La reina Oneca ordenó el traslado de los cuerpos de las niñas al Monasterio de Leyre y allí tuvieron lugar sus primeros milagros.
