El monumento remonta sus orígenes al siglo XII, cuando se erigió una ermita para custodia devocional de una imagen románica sedente de la Virgen María con el Niño, hallada por un labrador que, gracias a la Virgen, recobró la vista en 1.133, en una capilla subterránea en el pueblo de Arconada.
Tras su descubrimiento, la imagen permaneció en el altar mayor de la iglesia parroquial de Arconada hasta que en 1.219, en acatamiento, según continúa diciendo el relato tradicional, del deseo de la Virgen, fue trasladada a Ampudia para recibir culto en un primitivo santuario particular bajo la advocación de Nuestra Señora de Arconada. Se trata de una talla muy antigua, una obra románica de finales del siglo XII o principios del XIII. Actualmente, la talla se halla en el Museo de Arte Sacro de Ampudia,
El monasterio es de estilo barroco en un espacioso templo con planta de cruz latina, bóveda de cañón y rico mobiliario.
