El Convento de Nuestra Señora de la Esperanza o de Santa Clara fue en sus orígenes un pequeño beaterio para monjas franciscanas que, bajo la advocación de Santa Librada, se fundó en 1481 en la zona de la Puerta de Aguadores.
Del edificio inicial solo tenemos la Iglesia, resaltando la portada de ladrillo con los contrafuertes semicirculares. La espadaña tiene dos cuerpos y la campana tiene sonidos con ritmos de liturgia. Tiene una fachada seria y austera con el escudo de los Barones de la Paz.
En el interior nos encontramos con una sola nave con coro en los pies y una cúpula sobre crucero. Lo más llamativo es el claustro con unos bonitos arcos de medio punto. Posee una buena colección de pinturas en sus paredes, y entre ellos vemos retratos de diversos monjes y de los barones de Paz Silveira.
