Su origen se remonta al año 1.613, cuando una dama piadosa, doña Juana Barahona, fundó un Beaterio de Recogidas Terciarias Carmelitas, en una pequeña casa de la calle de Fuencarral. En 1.616 se trasladan a la calle de la Palma, al lado de la Ermita de San Antón que se encontraba allí. Años después, en 1.624, las beatas se constituyen en comunidad, fundando el Convento que se conoce como Nuestra Señora de Maravillas, para ello vinieron religiosas del Convento de la Concepción de Alcalá.
Después de los sucesivos traslados, finalmente, las monjas encontraron el acomodo definitivo. Gracias a la cesión y el patronazgo de los señores don Saturnino Calderón y su esposa Milagros Gosalvez, les donaron un amplio solar de 1.742 m2 en la calle de Príncipe de Vergara, esquina a la calle de Goya.
