Las Religiosas de la Pasión de Jesús (Monjas Pasionistas) fueron fundadas por San Pablo de la Cruz con la colaboración de la Madre María Crucificada de Jesús (Costantini) en 1771, en Tarquinia (Italia). La intención de sus fundadores era crear un espacio de oración y penitencia enfocado en el misterio de la Pasión de Jesucristo y los dolores de la Virgen María. El monasterio está profundamente vinculado a la figura de Santa Gemma Galgani, conocida como la «primera santa del siglo XX».
Es así que las Monjas Pasionistas están llamadas en la Iglesia a ser signo del Amor de Jesús Crucificado hacia su Padre y hacia la humanidad.
