Se trata de la novena fundación conventual llevada a cabo por Santa Teresa de Jesús. En 1.574 Teresa de Jesús viajó desde Salamanca para fundar el convento junto con sus compañeras Isabel de Jesús y María de Jesús, segovianas; Juan de la Cruz y Julián de Ávila.
El elemento de mayor interés del convento es la iglesia. Cuenta con una nave en estilo barroco, con importantes yeserías, falsa cúpula, coro alto (en los pies de la iglesia) y coro bajo (en el crucero de la iglesia, del lado de la epístola). El retablo del altar mayor, de estilo barroco cuenta con una imagen de talla del santo titular del convento en la calle central del retablo y otra de la Virgen del Carmen en la calle izquierda del mismo. El retablo se remata por un grupo escultórico representando el calvario. En las pechinas de la falsa cúpula se disponen lunetos representando a santos relacionados con la orden carmelita: Teresa de Jesús, Elías, Juan de la Cruz, así como a Ana de Jesús.
Hacia la mitad de la nave, en ambos lados se sitúan dos retablos, de estilo barroco del siglo XVII de tamaño menor que el del altar mayor. El retablo del lado de la epístola se encuentra dedicado a Santiago y el del lado del evangelio a Santa Teresa.
