El Monasterio de Aguilar fue fundado para los franciscanos y el origen de las Clarisas se realizó en un eremitorio fundado por Doña Catalina Enríquez en el año 1.473. Fue ocupado por monjas clarisas procedentes del convento de Porquera de los Infantes hasta nuestros días con la sola excepción del periodo de la guerra de la Independencia.
Su Iglesia de una sola nave, posee una crucería sencilla, y escudos de su fundadora, varios retablos, una Virgen sedente y policromada del siglo XIII y un Cristo similar del siglo XIV. El resto pertenece a la Edad Moderna y al siglo XVIII.
Durante la guerra civil cayeron tres bombas en el convento, una de ellas hizo blanco en el claustro central dejando al descubierto la arcada de piedra original y derribando 22 puertas.
Fue declarado Monumento Histórico-Artístico en 1.993
