La fundación original se llevó a cabo en 1.271 a las afueras de la ciudad bajo la protección del rey Alfonso X y sería confirmada mediante bula papal por Gregorio X. Ya en el siglo XX, en la década de los setenta, y a pesar de haberse iniciado la incoación del expediente para declarar al convento como Bien de Interés Cultural, las monjas son trasladadas a una nueva residencia a las afueras de Benavente y el convento acabaría por ser derruido ya en la década de los noventa.
