Fue fundado en 1.231 por dos discípulas directas de Santa Clara e inaugurado en 1.260, por lo que es uno de los monasterios de clarisas más antiguos de España.
Quedan muy pocos restos del primitivo monasterio del siglo XIII y están disueltos por construcciones posteriores, principalmente de los siglos XV al XVII. La entrada pública al monasterio, al norte, da acceso a un patio con soportales descubierto que abre paso a las puertas del convento, al torno, al locutorio, a la casa de la demandadera, a la hospedería y al museo. Cerca de la entrada está el Pozo de la Salud o de los Peregrinos, así llamado porque servía para calmar la sed de los peregrinos a Santiago de Compostela. Tradicionalmente se considera que está exactamente en el centro del Camino de Santiago. El pozo fue construido en ladrillo en el siglo XVII; está cerrado por dos rejas, la exterior del siglo XX y la interior del XVIII, y rematado en el exterior por una cabeza de carnero de piedra, quizás del siglo XVIII, que parece ser un canecillo aprovechado para adornar el pozo y relacionarlo con la Fuente de la Salud.
