Este monasterio fue ocupado durante 700 años por una comunidad de monjes que vivían para la oración y el trabajo, hasta el año 1877 cuando la desamortización les obliga abandonar el cenobio. Y excepto la iglesia que empieza a ser para uso parroquial, el resto de los edificios del conjunto inician su deterioro progresivo. No será hasta el año 1969 cuando comienza la reconstrucción por iniciativa de D. Carlos Valle-Inclán, hijo del famoso dramaturgo, que junto a un grupo de entusiastas crea la Asociación Amigos de Armenteira para recuperar el monasterio. Finalmente, en el año 1989 se restaura la vida cisterciense en Armenteira, gracias a una comunidad de monjas procedentes de Alloz (Navarra).
De estilo renacentista y barroco, de los siglos XVI y XVII, se conserva además la magnifica iglesia románica levantada por su primer abad cisterciense en el año 1167. Es de planta de cruz latina con tres naves y tres ábsides. La portada, es tal vez lo más destacable del templo, con sus seis arquivoltas apoyadas sobre otros tantos pares de columnas y encima, un hermoso rosetón calado.
