Se trata de un monasterio fundado en 1177 como cenobio cisterciense femenino por monjas procedentes de Tulebras (Navarra).
Lo más interesante del edificio se centra en la cabecera de la iglesia en estilo románico de transición, elemento de la fundación original del siglo XII junto con el capítulo. Cabe señalar que en la capilla mayor se colocó una piedra prismática sobre los capiteles, por falta de apoyos por desajustes debidos a su construcción intermitente. En la iglesia pueden contemplarse los sepulcros con figuras yacentes de los esposos fundadores, obra de finales del XIII que estuvo policromada. Junto a la puerta de la sacristía están grabados el escudo de Cabeza de Vaca y una mujer con tocado, del siglo XV. En las dependencias monacales se custodian tallas policromadas de una Virgen del XII y un Cristo gótico que formaba parte de un calvario del XIV.
