Fue construido en el siglo XIII. Los dominicos llegaron a Lugo en 1274 desde Santiago de Compostela, gracias a la iniciativa del obispo Fernando Arias, que ocupó la sede episcopal entre los años 1270 y 1276. En 1303 se empezó a edificar la iglesia. Más adelante, durante los siglos XVII y XVIII, se realizaron reformas importantes que modificaron el conjunto conventual. Los dominicos ocuparon el convento hasta la exclaustración, tras la cual se estableció un hospital, y desde 1840 está ocupado por una comunidad de monjas agustinas.
De estilo barroco y gótico. Iglesia de planta ojival de tradición románica. De la construcción gótica original sólo están visibles en el exterior las tres ábsides de la cabecera. Es de planta de cruz latina y la cabecera consta de tres ábsides poligonales abovedados, con nervaduras y rasgados por estrechas y altas ventanas. Tanto la nave central que se corona por cúpula como la del crucero se cubren con bóvedas apuntadas. Guarda en su interior dos retablos de la escuela Compostelana.
