La fundación del convento de Nuestra Señora del Espino data de finales del siglo XV, entre 1477 y 1479. Se trata de un monasterio con profundas raíces históricas, ya que la tradición cuenta que durante la invasión musulmana la imagen de la Virgen del Espino fue guardada bajo tierra para preservarla de la destrucción. Años después sería encontrada, y en este mismo lugar se erigiría una ermita, sobre la cual, tiempo después se levantaría el monasterio, fundado por el Adelantado Mayor de Castilla Pedro López Padilla y su esposa Isabel Pacheco. La escultura se encuentra en la hornacina principal del retablo del monasterio.
El monasterio es un espléndido ejemplo de arquitectura gótica. Su iglesia de cruz latina, con arcos ojivales, destaca por su sobriedad y belleza. La Virgen del Espino, una talla gótica policromada de 20 cm, es la pieza central del templo. Además, el monasterio albergó el manuscrito original del Cantar de Mio Cid , que permaneció allí hasta 1776, lo que refuerza su valor cultural e histórico.
