Fundado el 8 de diciembre de 1583, por la Madre Catalina de Cristo, discípula de Santa Teresa. Se trata del primer establecimiento del Carmelo Teresiano en Navarra, un año después de la muerte de Santa Teresa, quien intervino en sus prolegómenos. En 1901 a hombros de religiosos carmelitas se traslada devotamente el cuerpo incorrupto de la Madre Catalina de Cristo. En 1902 se descubre el retablo central, costeado por las monjas, con imágenes del convento primitivo. En 1925 se instalan dos retablos en las paredes laterales en honor de Sta. En 1916 se colocan en sus hornacinas la imagen de San José y los dos llorones de la fachada, tallados en Barcelona.
Construido a finales del siglo XIX, es obra del arquitecto pamplonés Florencio Ansoleaga. En su exorno artístico destacan las imágenes de la Virgen del Carmen y Santa Teresa de los colaterales, así como el grupo de la Sagrada Familia del primitivo retablo mayor.
