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Eliminación de humedades y saneamiento de muros y techos

Monasterio de la Inmaculada Concepción de Alhama de Granada (Granada)

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Las Hermanas contemplativas del Verbo Encarnado del Monasterio de la Inmaculada Concepción de Alhama de Granada (Granada) necesitan ayuda para realizar las obras necesarias que permitan solucionar los problemas de humedad en techos y paredes.

El Monasterio de la Inmaculada Concepción de Alhama de Granada (Granada) requiere de una intervención urgente para solucionar estas humedades. El edificio no se encuentra en un buen estado de conservación y, actualmente, las hermanas que lo habitan (pertenecientes al Instituto Servidoras del Señor y de la Virgen de Matará) se ven obligadas a realizar continuas reparaciones, tanto pequeñas como grandes, en distintas partes del monasterio para mantenerlo en condiciones habitables.

Como se puede observar en las imágenes, los techos y paredes presentan humedades graves: algunas están causadas por fugas y otras tienen origen en la capilaridad. La solución para cada una de ellas es compleja, ya que implica obras de albañilería, reparación de instalaciones, aislamiento y saneamiento de todas las zonas afectadas.

Además de esta prioridad, la comunidad necesita afrontar algunos arreglos de carpintería, cambiar un calefón para disponer de agua caliente en uno de los baños y cubrir gastos pendientes de electricidad.

Este monasterio ha estado habitado por comunidades religiosas desde el siglo XVI. Fue rehabilitado casi en su totalidad en 1950, cuando lo habitaban las hermanas Clarisas, quienes se habían establecido allí en 1836.

La comunidad de religiosas de clausura del Instituto Servidoras del Señor y de la Virgen de Matará, perteneciente a la Familia Religiosa del Verbo Encarnado, que llegó en el año 2011 para apoyar y cuidar a las tres hermanas Clarisas mayores que permanecían allí; ellas ya no podían valerse por sí mismas y pidieron ayuda, a la que el Instituto respondió con gran rapidez de forma afirmativa.

Actualmente, la comunidad vive con gran austeridad de sus trabajos manuales: confeccionan ornamentos litúrgicos, bordados, rosarios y dulces, entre otros. También ofrecen acompañamiento espiritual y están habilitando una parte del monasterio para acoger a quienes deseen un tiempo de tranquilidad dedicado a la oración.

Podemos ayudar a esta comunidad para que pueda solucionar las graves humedades de su hogar y mantener el monasterio en condiciones habitables. Cualquier ayuda, por pequeña que sea, será profundamente agradecida.