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Agustinas Descalzas

Moniales Ordinis Augustinianarum Discalceatarum (OAD) 

Entregamos la vida por vosotros, aunque no nos conozcáis” 

CONTEXTO HISTÓRICO 

La Orden de las Agustinas Descalzas nació cuando San Juan de Ribera (1532-1611), arzobispo de Valencia, vio la necesidad de reformar la vida monástica femenina y conducirla a su pureza y perfección evangélicas. 

La reforma fue un ideal predicado y vivido en toda la Iglesia católica desde finales del S. XIV alcanzando su plenitud tras el Concilio de Trento a finales del XVI. Santa Teresa de Jesús introdujo en el mundo contemplativo el deseo de una vida más radical, basada en el deseo de fidelidad a la oración, silencio, soledad, pobreza, penitencia, vida fraterna, sencillez de vida e igualdad entre las hermanas. Este movimiento descalzo influyó en muchas más órdenes.  

San Juan de Ribera conocía la obra de santa Teresa y le pidió fundar un convento en Valencia, pero su deseo no pudo llevarse a cabo. En 1574 un breve de Roma nombra a San Juan de Ribera reformador del convento de San Cristóbal de Valencia, de agustinas canonesas. Las monjas se mostraron muy interesadas y con ellas iniciará un nuevo camino reformado, las agustinas descalzas.
El reformador como gran enamorado de la Eucaristía, tras una profanación de Ésta, a modo de reparación funda en 1597 un monasterio de monjas en Alcoy (Valencia). A dichas monjas les dio por Regla la de San Agustín y por Constituciones las de las Carmelitas Descalzas redactadas por Santa Teresa de Jesús, incluyendo algunas modificaciones. La austeridad de sus conventos y el número reducido de monjas (hasta 21) también es característica de esta descalcez. 

En contraste con las Carmelitas Descalzas, las Agustinas Descalzas, por deseo expreso de San Juan de Ribera, siempre estuvieron sujetas a la jurisdicción del obispo diocesano. 
Forman junto a las monjas agustinas recoletas parte de la orden de los agustinos Recoletos dedicándose a la vida contemplativa y observando la clausura papal.   

CARISMA 

El carisma de la orden se fundamenta en la vida contemplativa, pobreza evangélica (descalcez) y una profunda adoración eucarística centrada en el espíritu de reparación. 
El fundador tenía dos objetivos principales para sus agustinas descalzas: El mucho servicio de Dios nuestro Señor y estar a la altura de la vocación, que se entiende como la relación que la criatura debe al Creador. Esto supone una actitud de adoración, manifestada en el culto personal y litúrgico, así como por una vida acorde a la voluntad divina. Como herencia de su santo fundador, adoptan su santo y seña ¡Alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar! 

Otra de las intenciones de la adoración, es desagraviar a Dios por el pecado y la desorientación del mundo, pues hay mucha gente que no le conoce y otros que conociéndole no le aman. El Hijo de Dios con su Pasión, muerte y Resurrección repara ese daño que se actualiza con la Eucaristía, de ahí parte también la profunda devoción a la Cruz y la identificación amorosa con el Crucificado a través de la penitencia y la mortificación.  
En el desagravio que realizan las agustinas descalzas hay un matiz especial querido por el fundador: reparar el mal que hacían muchas mujeres abandonando niños víctimas del abandono infantil y que se dedicaban a la prostitución.  

En el convento de Valencia se encuentra la reliquia del cáliz del Señor que contribuye al desarrollo de la devoción a la Sangre de Cristo. 

HÁBITO RELIGIOSO 

Toma de hábito de Benter, una joven keniata de 35 años de edad en agosto de 2025 

 El hábito es de color negro y en la parte superior izquierda lleva prendida una cruz de madera.

EVOLUCIÓN 

En España llegaron a existir hasta 15 monasterios de la Orden, pero como la mayoría de las órdenes religiosas fueron víctimas de la desamortización de Mendizábal y la Guerra Civil de 1936. Estos acontecimientos supusieron la pérdida de varios monasterios. Una vez terminada la Guerra, con mucho sacrificio y en extrema pobreza, comenzó el proceso de restauración. 
Tras la constitución apostólica Sponsa Christi de Pío XII la Orden se federó en 1957 y obtuvo la atención espiritual de los frailes Agustinos Recoletos. 

La crisis de vocaciones, ha llevado a las agustinas descalzas a ir cerrando comunidades cediendo generosamente sus inmuebles a otras órdenes religiosas como a Siervas del Señor y de la Virgen de Matará y a las Carmelitas Mensajeras del Espíritu Santo
Hoy en día cuentan con el monasterio de Benigánim en Valencia. 

VIDA COTIDIANA 

6:00 Levantarse “Alabado sea Nuestro Señor Jesucristo y la Virgen María su Madre. Hermanas, a la oración, a cantar las alabanzas al Señor”. Con esta copla cantada por los pasillos, la hermana campanera anima a empezar el nuevo día. 
6:30 Exposición del Santísimo, rezo de Laudes y adoración 
7:45 Desayuno en silencio y en escucha atenta a las enseñanzas grabadas excepto domingos, festivos y celebraciones especiales. 
8:45 Rezo de Tercia 
9:00 Santa Misa 
10:00 Tareas asignadas 
12:30 Rezo del rosario, de sexta, examen de conciencia y Ángelus 
13:15 Comida y fregada en silencio y escuchando enseñanzas grabadas. 
14:30 Descanso 
15:30 Rezo de Oficio de Lecturas y Nona 
16:00 Ensayo de cantos y lectura espiritual 
18:00 Exposición del Santísimo, rezo de Vísperas y Oración Comunitaria 
19:15 Reserva del Santísimo Sacramento y rezo del Ángelus 
20:00 Cena y fregada 
20:45 Recreo dialogamos, compartimos, nos reímos… 
21:30 Examen de conciencia y rezo de Completas 
22:00 Descanso e inicio del SILENCIO MAYOR 

ESCUDO 

Este emblema es rico en simbolismo eclesiástico y agustiniano: 

Cáliz y Hostia con el monograma “IHS”: En el centro, el Santísimo Sacramento simboliza la devoción central de la orden a la Eucaristía. El monograma “IHS” representa el nombre de Jesús (Iesus Hominum Salvator). 

Corazones Ardientes: A ambos lados del cáliz se observan dos corazones en llamas, símbolo tradicional de San Agustín, que representan el amor apasionado y ardiente hacia Dios. 

Ángeles Adoradores: En la parte superior, dos ángeles sostienen un medallón que muestra a la Virgen con el Niño, subrayando la protección mariana sobre la orden. 

Aves/Águilas en la base: Las figuras en la parte inferior flanquean la cartela con el nombre “Agustinas Descalzas”, un diseño común en la heráldica religiosa barroca para denotar nobleza espiritual o vigilancia. 

Texto inferior: Menciona específicamente a las “Agustinas Descalzas” y hace referencia a “San Juan de Rivera” como su fundador. 

SANTOS DE LA ORDEN 

San Juan de Ribera (1532-1611) obispo de Valencia y fundador del primer monasterio de agustinas descalzas en Alcoy (Alicante-España). Fue beatificado por el papa Pío VI el 18 de septiembre de 1796 y canonizado por el papa Juan XXIII el 12 de junio de 1960.  

Beata Josefa María de Santa Inés (1625-1696), religiosa española, desde niña fue objeto de diversas experiencias místicas e ingresó al monasterio de Benigànim. Fue beatificada por el papa León XIII el 26 de febrero de 1888.  

Beata Josefa de la Purificación (1887-1936) religiosa y mártir española, proveniente del monasterio de Benigánim, fue martirizada durante la persecución religiosa, en la Guerra Civil de España del siglo XX y beatificada, junto a su madre y tres de sus hermanas de sangre, por el papa Juan Pablo II el 11 de marzo de 2001.  

Dorotea Torrella Escrivana, religiosa y mística española, una de las primeras monjas del monasterio de Alcoy, considerada la cofundadora de la orden. 

CONTACTO DEL CONVENTO

Monasterio de la Purísima Concepción y Beata Inés, Beniganim, Valencia 

C/ Leonor Ortiz, 4 Benigànim (Valencia)Tel. fijo: 962 92 02 94