Orden de Monjas Agustinas Recoletas
CONTEXTO HISTÓRICO
La Orden de Monjas Agustinas Recoletas (en latín: Moniales Ordinis Augustinianorum Recollectorum, OAR) es una orden religiosa católica femenina de vida contemplativa y de derecho pontificio. Está formada por monasterios independientes, sui iuris, y cada uno es gobernado por su propia superiora.
Mantiene su independencia como orden religiosa reconocida por la Santa Sede, aunque su origen se encuentra en la Segunda Orden de los Agustinos Recoletos al igual las Monjas Agustinas Descalzas de Juan de Ribera.
El impulso reformista de las órdenes comenzó con el cardenal Cisneros y se prolongaría a lo largo del siglo XVI. En 1588, los agustinos tuvieron un capítulo en Toledo y como consecuencia, algunos monasterios agustinos se plantean vivir con mayor austeridad, pero sin separarse de la Orden dando lugar así, a la llamada recolección. La rama femenina comenzó en diversas partes del mundo de manera independiente con tres vertientes: la primera surgió en 1589, con la fundación del monasterio de Madrid, por parte de San Alonso de Orozco, la segunda fue iniciada por Agustín Antolínez y Mariana de San José, al fundar el monasterio de Éibar (España), al que se unieron la mayoría de los monasterios recoletos españoles. La tercera vertiente nació en México, cuando se federaron diversos monasterios recoletos mexicanos.
Los monasterios recoletos, fueron unificados en 1936 por Pío XI como una misma orden de igual constitución, aunque manteniendo su autonomía.
CARISMA
El carisma de las Agustinas Recoletas se basa en la búsqueda de Dios viviendo en comunidad, siguiendo el estilo de San Agustín. Su vida se centra en la interioridad, la oración, el silencio y la fraternidad. La oración personal, la Eucaristía y la Liturgia de las Horas ocupan un lugar esencial en su día a día. Además, la vida comunitaria se vive con sencillez y poniendo todo en común como una sola familia espiritual compartiendo todo en fe, amistad y sencillez, basándose en las enseñanzas de San Agustín de formar “una sola alma y un solo corazón hacia Dios”.
La recolección, entendida como una vida austera y retirada, favorece la contemplación y la búsqueda de la Verdad suprema en Dios que espera dentro de cada corazón. El silencio y la clausura las ayudan a alejarse de influencias externas para dedicar su vida a la Iglesia y al pueblo de Dios. También practican la mortificación, la obediencia y la pobreza como forma de participar en la cruz de Cristo y avanzar en la santidad.
Se centra en una vida contemplativa y de recolección (oración, silencio y austeridad), caracterizada por la pasión por la verdad y un amor sin medida a Dios. De espíritu es eclesial, ofrecen su vida por las necesidades de la Iglesia.
Este carisma combina la intensidad del amor a Dios con la alegría de la vida compartida.
El hábito de las religiosas está compuesto por una túnica, un velo y un cinturón, todos de color negro.

EVOLUCIÓN
La reforma de San Alonso de Orozco se había encontrado con muchas dificultades, a finales del siglo XVI, Mariana de San José, profesó como religiosa 1588 y en 1596 fue nombrada maestra de novicias. Pocos años después es elegida priora de su convento y esto da pie a otro impulso de la recolección en España con la ayuda inestimable del agustino Agustín Antolínez.
La primera fundación recoleta que realizaron fue en 1603 en Éíbar y a partir de ahí fueron extendiéndose por el resto de España. Las Constituciones fueron aprobadas en julio de 1619 para el monasterio de La Encarnación por el Papa Pablo V y fueron confirmadas para los demás monasterios por el Papa Urbano VIII. En el año 1627 se imprimen los Ejercicios espirituales y repartimiento de todas las horas.
La Madre Mariana de San José muere en abril de 1638 e inmediatamente se comienza a promover la recogida de testimonios sobre su santa vida. En 1644 se reconoce el cadáver, que es hallado incorrupto. El 27 de abril de 1993 se inicia en Madrid el proceso diocesano para su canonización que se clausuró en el año 1996.
VIDA COTIDIANA
Como en todas las OORR, el horario varía en función de cada monasterio.
La jornada habitual de las agustinas recoletas comienza levantándose a las 6 de la mañana. Seguidamente van al coro y allí rezan las laudes, hacen su oración personal y oraciones propias de la Orden, Continúan con la hora de Tercia y concluyen con el rezo del Santo Rosario. Después de desayunar a las 8:45 cada una se dedica al oficio que tiene designado hasta la hora Sexta a la que sigue el examen de conciencia.
Rezan la hora de Nona a las 3 de la tarde, después de haber comido y cuando terminan comienzan media hora de oración personal que va seguida de la lectura espiritual y el ensayo de cantos hasta las 6 de la tarde, hora en que tienen la Santa Misa. Una vez terminada, vuelven a sus oficios hasta el rezo de Vísperas seguido de media hora de oración, la cena y finalmente la recreación.
Los oficios, como en las demás Órdenes, dependen de los trabajos que desarrollan para el exterior, los internos y las condiciones en las que se encuentren las hermanas (a veces hay que acompañar, cuidar a mayores y enfermas, etc.,)
ESCUDO

Elementos del escudo de las Agustinas Recoletas:
Corazón: Situado en el centro, representa la interioridad del ser humano.
Corazón atravesado por una flecha: Simboliza la herida del amor de Dios en el corazón (“Heriste mi corazón con tu palabra y te amé”, Confesiones de San Agustín).
Libro abierto: Representa las Sagradas Escrituras y la Regla de San Agustín.
Llamas: Simbolizan el amor de Dios y el fervor espiritual.
SANTOS DE LA ORDEN
San Alonso de Orozco (1500-1591), religioso agustino español muy influenciado por Santo Tomás de Villanueva. Gran promotor de la vida religiosa, a el se debe la primera fundación de un convento recoleto femenino en Madrid., La Asunción. Asimismo, también llevó a cabo las fundaciones de S. Ildefonso en Talavera y los de santa María Magdalena (1569) y santa Isabel (1588), en Madrid. El último año de su vida lo pasó en el recién fundado convento de la Encarnación.
Fue beatificado el 15 de enero de 1882 por el papa León XIII y canonizado el 19 de mayo de 2002 por el papa Juan Pablo II.

Sierva de Dios Mariana de San José (1568-1638) religiosa española, fundadora, junto con Agustín Antolínez del monasterio de Éibar. Después de la unión es considerada la madre espiritual de toda la Orden de Monjas Agustinas Recoletas.
Venerable Mónica de Jesús Cornago (1889-1964), monja del monasterio de Baeza, muerta en concepto de santidad. Fue declarada venerable por el papa Juan Pablo II el 13 de junio de 1992.
Venerable M Antonia de Jesús: En 1634, con 24 años, toma el hábito en el convento de los Agustinos Recoletos en Granada y dos años más tarde fundó un beaterio cerca de él. Esta fundación fue germen de la comunidad contemplativa agustino-recoleta a la que luego añadiría nuevos monasterios en Chiclana de la Frontera y Medina Sidonia, fundado cuando ya contaba con 75 años, y donde falleció con gran fama de santidad en 1695 con 83 años. Su cuerpo se mantiene incorrupto.
Madre Guadalupe de Vadillo (1874-1967) religiosa mexicana, restauradora de la recolección en México. Su extraordinaria labor hizo que se fundaran 13 conventos en México y en otros países como EEUU, Kenia y Brasil. En estos tiempos también ayudan a la recolección contemplativa española con aproximadamente 20 religiosas.
EXPANSIÓN
Entre 1603-1688 hay una gran expansión por España, Portugal, Irlanda, Perú y México. De los antiguos conventos fundados por Orozco surgen otros nuevos que adoptaron las constituciones de la Madre Mariana de Jesús.
En la España del siglo XVIII los ministros ilustrados de Carlos III frenaron cualquier tipo de expansión religiosa. El siglo XIX con su inestabilidad política puso a muchos conventos al borde de la extinción. Con las desamortizaciones el Estado cerró numerosos conventos y se adueñaron de su patrimonio hasta que en 1951 O´ Donnel firmó el concordato con la Santa Sede.
Durante el siglo XX se produjeron grandes persecuciones contra la fe en España. En 1917 se comienza con la quema de conventos y a partir de 1931 las monjas tienen que esconderse. En 1936 tras el estallido de la Guerra civil muchos conventos fueron destruidos y hasta 1952 no se consiguió la restauración de todos.
Los avatares políticos en México también dañaron mucho (en todos los sentidos) a los conventos y su expansión hasta que la Madre Guadalupe de Vadillo (1874-1967) restableció la disciplina y abrió varios conventos más.
A partir de 1951 los 31 conventos existentes se federan y en 1987 como resultado del Concilio Vaticano II se aprueba un nuevo texto constitucional que enfatiza la sencillez, convivencia fraterna, silencio, recogimiento, oración prolongada, talante austero y la clausura estricta.
A día de hoy, las agustinas recoletas tienen presencia en varios países de todos los Continentes; España, Brasil, EEUU, Filipinas, Kenia, México, Guatemala, Costa Rica y Colombia.
Durante su larga historia las agustinas recoletas han ayudado a fundar otras órdenes y conventos como las mercedarias descalzas, brígidas recoletas, el convento de dominicas descalzas en Castilleja de la cuesta y las Josefinas de la Santísima Trinidad.