ORDEN DE LAS HERMANAS CLARISAS CAPUCHINAS (O.S.C.Cap)
Ordo Sanctæ Claræ Capvccinarvm
La orden de las Hermanas Clarisas Capuchinas pertenece a la segunda orden de San Francisco. Constituyen la rama femenina de la reforma franciscana de los Hermanos Menores Capuchinos.
CONTEXTO HISTÓRICO
Las Hermanas Clarisas Capuchinas nacen como una reforma del ideal contemplativo de Santa Clara.
Los Hermanos Capuchinos habían llegado a Nápoles en 1529 y María Lorenza Longo se interesó por la nueva reforma. En 1533 construyó un hospital que quedó bajo la dirección de San Cayetano de Thiene* consiguiendo en 1535 la aprobación canónica de Roma bajo el título de Hermanas Franciscanas de la Tercera Orden, aumentando su carácter contemplativo y adoptando la clausura para una mayor observancia.
María Lorenza adoptó las Constituciones de Santa Coleta de Corbie, adaptándolas y haciendo algunos añadidos de las constituciones de los mismos Capuchinos. El 10 de diciembre de 1538 Paulo III confirmaba de modo definitivo la fundación, colocándolo bajo la Regla de Santa Clara y la dirección espiritual de los Capuchinos. María Lorenza estableció las normas y orientaciones basándose en la regla de Santa Clara, las constituciones de Santa Coleta y la experiencia reformadora de los Capuchinos. Sus monasterios se construyeron con capacidad para treinta y tres religiosas
María Lorenza Longo murió en 1542. Pronto comenzó a extenderse la nueva reforma.
*S. Cayetano de Thien nació en Vicenza en 1480. Fundó la orden de los Teatinos junto con el obispo Juan Pedro Caraffa (más adelante papa Pablo IV) El término teatinos proviene dell nombre latino de la ciudad de Chieti (Theate), de donde era obispo Caraffa. Su regla indica que no deben poseer ni pedir nada viviendo de las limosnas. Falleció en Nápoles el 7 de agosto de 1547 y sus reliquias se encuentran en la iglesia de Santo Paolo (Nápoles). Fue canonizado el 12 de abril de 1671 por el papa Clemente X.
CARISMA
Las monjas capuchinas como hemos leído anteriormente, llevan una vida de clausura, dedicando su vida al silencio, la oración contemplativa y la penitencia en pequeños monasterios. Los pilares en los que se asienta su forma de vida son:
Contemplación y silencio: su oración es continua, viviendo en soledad y retiro del mundo para interceder por la humanidad desde el claustro.
Pobreza evangélica: es un rasgo muy llamativo de la Orden, puesto que la viven como un seguimiento a Cristo pobre y crucificado sin poseer bienes propios y confiando plenamente en la providencia. La pobreza les ayuda a identificarse mejor con los más vulnerables.
Vida fraterna: desde la minoridad, su vida en comunidad es la de una familia marcada por la sencillez, la alegría y la humildad aportando cada monja sus dones en función de las gracias que ha recibido del Señor.
Raíz franciscana y renovada: Inspiradas en la regla de santa Clara con el rigor y la renovación espiritual propia de la orden capuchina.
Estas palabras escritas por las Hermanas Capuchinas definen con exactitud el carisma de la Orden:
“Fieles a nuestra vocación peculiar, queremos mantener en toda su integridad y vigor la Regla de nuestra madre santa Clara, ya que es la ley fundamental y la forma de nuestra vida, observándola conforme a su genuino espíritu, que siempre estuvo en vigor en nuestra Orden. La Regla brota del Evangelio y nos conduce a la vida evangélica, poniéndonos delante «el camino de la santa sencillez, de la humildad y de la pobreza». Mediante ella nos identificamos con «la forma de vida y el modo de santa unidad y de altísima pobreza que, de palabra y por escrito, dio a la misma Clara y sus hermanas el bienaventurado padre san Francisco para que la observaran». Así pues, a fin de ser fieles al espíritu primitivo y a la constante tradición de nuestra Orden, hemos de empeñarnos, ante todo, en contemplar y alabar a Dios asiduamente en silencio y soledad; unirnos a Cristo crucificado por el amor y por el espíritu de anonadamiento; cultivar la sencillez y la espontaneidad en nuestras relaciones fraternas; dar sincero testimonio de austeridad y de sobriedad en nuestra vida, como signo profético ante la sociedad moderna; asimismo, fomentar intensamente la dimensión eclesial juntamente con la solicitud por los pobres y débiles, siguiendo el ejemplo de nuestras santas hermanas, en especial de santa Verónica Giuliani”
EVOLUCIÓN

En 1588 se funda en Granada el primer monasterio fuera de Italia. A principios del siglo XVII los monasterios se multiplicarán por Castilla, Aragón y Andalucía.
El papa Gregorio XIII apoyó las fundaciones en Francia en 1574. A Suiza llegan en el año 1581 para labores de misión y Bélgica funda comunidades a partir de 1585. El año 1599 ve nacer los monasterios de capuchinas en Austria, Alemania, República Checa e Inglaterra. La llegada a Irlanda se producirá algo más tarde, en 1616.
Al igual que las demás Órdenes religiosas, las capuchinas fueron víctimas de los acontecimientos históricos: Guerra de los Treinta Años, Revolución Francesa, el Imperio napoleónico y las revoluciones liberales contribuyeron a que, en el siglo XX, las capuchinas llegaran mermadas en número y medios de vida. Muchas murieron asesinadas por el odio a la Fe, en sus propios países de origen, tal y como ocurrió en España especialmente tras la instauración de la II República* y posteriormente la Guerra Civil (1936-1939).
*Oficialmente en España continúa la II República hasta el momento de la rendición de su gobierno en 1939.
HÁBITO
El hábito está formado por una túnica de color marrón un cordón blanco a la cintura.
ESCUDO

Las monjas clarisas capuchina comparten el escudo de la familia franciscana. Desde una nube surgen los brazos cruzados de Cristo y San Francisco con una cruz Tau en medio, puesto que su forma recuerda a la cruz de Cristo y simboliza la salvación. Ambos brazos llevan marcas de cruces pequeñas, recordando los clavos de la pasión de Cristo y los estigmas que San Francisco experimentó, uniéndose a la figura de Cristo.
JORNADA HABITUAL
5:45 Despertar
6:15 Coro, 1 hora de oración
7:15 Laudes
8:00 Santa Misa. Tercia Oficios
12:45 Sexta
13:00 Comida, Recreación
13:30 Nona, Lectura.
16:00-17:00 Oración con el Santísimo Expuesto.
17:00-18:00 Formación
18:30 Vísperas
19:00 Rezo del Santo Rosario con feligreses
19:20 Bendición con el Santísimo
19:30 Cena, Recreación, Completas.
SANTOS DE LA ORDEN
Santa Verónica Giuliani, primera santa de la Orden.
Unas palabras del papa Benedicto XVI resumen perfectamente la vida de santa Verónica: “Tiene una espiritualidad marcadamente cristológico-esponsal; es la experiencia de que Cristo, Esposo fiel y sincero (ella) corresponde con un amor cada vez más comprometido y apasionado. En ella todo se interpreta en clave de amor y esto le infunde una profunda serenidad. Vive cada cosa en unión con Cristo, por amor a él y con la alegría de poder demostrarle todo el amor de que es capaz una criatura… El Cristo al cual Verónica está profundamente unida es el Cristo que sufre de la pasión, muerte y resurrección; es Jesús en el acto de ofrecerse al Padre para salvarnos.
El 9 de octubre de 2021 era beatificada en Nápoles por el Papa Francisco la Madre María Lorenza Longo, considerada la Fundadora de la Orden Capuchina.

La beata María Longo (1463-1539), nacida en España, fue una noble que se trasladó a Nápoles tras contraer matrimonio con un alto funcionario. Quedó paralizada por una enfermedad durante años, pero recuperó milagrosamente la salud tras peregrinar al santuario de la Santa Casa de Loreto. Fundó en Nápoles el Hospital de los Incurables, que se convirtió en una referencia para la atención sanitaria de la época. Promovió también una intensa vida de oración y penitencia. En 1535 fundó el primer monasterio de las Clarisas Capuchinas, iniciando una nueva rama contemplativa de inspiración franciscana. Murió en Nápoles en diciembre de 1539, y fue beatificada por el papa Pío XII en 1947.
Beata María Ángela Astorch (1592-1665)
Beata María Magdalena Martinengo (1687-1737)
Como mártires de la Guerra Civil Española destacamos entre otras a las beatas:
María Jesús, María Verónica y María Felicidad Masiá Ferragut: las tres hermanas de sangre del monasterio de Agullent, fueron martirizadas junto a su madre María Teresa.
Isabel Calduch Rovira: monasterio de Castellón.
Milagro Ortells Gimeno: monasterio de Valencia
EXPANSIÓN
La primera fundación que realizó España en tierras americanas fue en Méjico en 1665 en donde el carisma capuchino arraigó con fuerza y sigue muy vivo, a día de hoy, cuenta con numerosas fundaciones.
Los conventos de clarisas capuchinas se encuentran asentados en numerosos países: Italia, EEUU, Méjico, Brasil, Chile, Uruguay, Paraguay, Perú, Francia, Polonia, Alemania, Chequia, Eslovaquia, Benim, Etiopía, Mozambique, Sudáfrica, Indonesia y Tailandia
CONTACTO
Hermanas Clarisas Capuchinas y Convento de San Antón
Calle Recogidas, 5
18005 Granada
Teléfono: 958-263251
Fax: 958-522133