Orden de las Comendadoras de Santiago
El fin de nuestra Orden consiste en “el cumplimento de la perfecta caridad”. Regla, c.1.
CONTEXTO HISTÓRICO
Las Comendadoras de Santiago no reconocen a ninguna mujer como fundadora puesto que nacen como rama femenina de la Orden de Santiago, una de las principales órdenes militares y religiosas de la España medieval y moderna. Su origen está unido a la Reconquista de la Península que surge tras la invasión de los árabes en el año 711 y que terminará con la Toma de Granada en 1492.

La Orden fue fundada por Pedro Fernández de Fuenteencalada en 1770, aunque la tradición la sitúa en la batalla de Clavijo (844) en la que de manera milagrosa se apareció el apóstol Santiago ayudando a derrotar al enemigo. El Papa Alejandro III aprobó la Orden que tomaría la regla de San Agustín, el 5 de junio de 1175.
Desde un principio, los santiaguistas admitieron mujeres solteras, freilas* que vivían en el monasterio o mujeres casadas relacionadas con los caballeros santiaguistas. De esta manera se protegía a las esposas e hijas de los caballeros cuando estos partían a la guerra.
El primer monasterio femenino de la Orden fue el de Santa Eufemia de Cozollos (Palencia) fundado en 1186 por Alfonso VIII. Siglos más tarde se trasladaría a Toledo. Gran parte de las Comendadoras pertenecían a la nobleza que aportaban su patrimonio al ingresar, garantizando la estabilidad económica de sus comunidades.
En la historia de las Comendadoras destaca la infanta doña Sancha Alfonso, hija del rey Alfonso IX de León. Nacida hacia 1190, renunció a sus derechos dinásticos en favor de su hermano Fernando III el Santo y entró en el monasterio de Santa Eufemia. Su vida de oración, austeridad y devoción la convirtió en modelo espiritual.
Una faceta muy importante de las Comendadoras, fue su amplia cultura y extensa educación puesto que las monjas aprendían latín, música, canto litúrgico y escritura, conocimientos que luego transmitían a las niñas que educaban en el monasterio hasta aproximadamente los 15 años.
Las bibliotecas conventuales eran excepcionales por su gran variedad de libros, contenían salterios, breviarios, evangelios y otros textos litúrgicos que servían tanto para la formación interna como para la enseñanza a sus pupilas.
Como curiosidad histórica cada monasterio santiaguista femenino era gobernado por una Comendadora, aunque al principio lo fue por un Comendador, elegido por el Maestre. Las crónicas históricas relatan un acontecimiento en 1274 cuando Al Monasterio de Sancti Spíritus de Salamanca le concedió el privilegio el Maestre Don Pelayo Pérez Correa en 1274, el mismo que logró que «milagrosamente se detuviese el sol por espacio de tiempo muy notable hasta que acabó el Maestre su victoria y prosiguió el alcance de los moros». Como era fiesta de la Virgen el grito lanzado fue: «¡Santa María, detén tu día!»
Una peculiaridad normativa de las Comendadoras de Santiago era la de mantener la pureza de sangre entre sus miembros: «Ordenamos y mandamos que no se reciba persona alguna para religiosa ni hermana de los conventos de monjas de nuestra Orden que tenga raza judía o de mora o conversa y que, además de esto, haya de tener la misma hidalguía y nobleza de sangre que se pide a los caballeros”
Sin embargo, en los primeros tiempos el voto de castidad se entendía como castidad conyugal y como voto simple, de modo que sólo quienes no se casaran guardarían castidad perfecta. Esta norma se extendería hasta el Capítulo General de Ocaña (Toledo) de 1480, en que se decide que la profesión vaya siempre unida a la castidad perfecta.
CARISMA
La Orden de las Comendadoras de Santiago, sigue la regla de San Agustín. El término comendadoras hace referencia a la función jurisdiccional del comendador y al territorio sobre el que la encomienda se ejerce.
En su carisma se destacan:
La alabanza divina, que se realiza con el canto de la Liturgia de las Horas y la oración personal dando gloria a Dios en nombre de la Iglesia e intercediendo por todos los hombres.
El culto a la Eucaristía: La presencia real de Jesucristo Sacramentado es el objeto principal de nueva vida, fuente de alegría y entrega.
“La Comendadora de Santiago sabe que en la Eucaristía vive presente y resucitado su Amor único que es Cristo, Dios y Hombre verdadero, su Alma, su Sangre y su Divinidad. Él da todo. La Eucaristía es el molde de la Comendadora de Santiago que debe corresponder con la misma moneda dándole cuánto es, cuanto tiene y cuanto sabe.”
La Devoción a la Santísima Virgen, Ella es el camino más recto para llegar a Jesús. Se venera especialmente en el misterio de su Inmaculada Concepción.
El carisma de la Orden consistía en servir a Dios mediante la oración, el sacrificio y la penitencia, colaborando espiritualmente con la Iglesia en la defensa de la fe cristiana.
Cada convento es dirigido por una Comendadora Mayor, que antiguamente tenía gran responsabilidad en aspectos espirituales, administrativos y jurídicos.
El cambio de las circunstancias históricas a finales del siglo XV propició la unidad religiosa de España y desde el Concilio de Trento (1545-1563) se establecieron requisitos más estrictos para ejercer el cargo.
Desde el año 1615, y a petición de la Comendadora del Convento del Santo Espíritu de Salamanca, doña Mayor Cuello, se redactan las “Santas Reglas y Constituciones de las Religiosas de la Orden de Santiago”, adaptando la Regla de la Orden de Caballería a la rama femenina de la Orden, y terminándose por no admitir dentro de la clausura ni seglares, ni viudas, ni hijas de caballeros, aunque continúa el apostolado de asistencia, educación y enseñanza hasta nuestros días.
Las Comendadoras, además de los votos monásticos de pobreza, obediencia y castidad, asumen el Ora et labora, Deus adest sine mora (“reza y trabaja, Dios ayuda sin demora)

HÁBITO
Las Comendadoras de Santiago visten un hábito compuesto por una túnica negra y un escapulario negro, sobre el cual llevan una capa blanca con una cruz roja bordada. La Cruz de Santiago.
EVOLUCIÓN
El desarrollo de las Comendadoras estuvo condicionado por las transformaciones políticas y religiosas de la Baja Edad Media y la Edad Moderna. Durante los siglos XIII y XIV, la Orden de Santiago alcanzó gran prestigio militar en la lucha contra los musulmanes y en la protección del Camino de Santiago. Sin embargo, a medida que avanzó la Reconquista y se consolidó el poder de la monarquía, las órdenes militares fueron perdiendo progresivamente su autonomía.
Un momento decisivo llegó con los Reyes Católicos. En 1493 Fernando e Isabel asumieron la administración perpetua del maestrazgo de Santiago, integrando de hecho la Orden en la Corona. Poco después, en 1502, trasladaron el monasterio de Santa Eufemia a Toledo, ciudad que se convirtió en uno de los principales centros de las Comendadoras. Simbolizó el paso de una institución nacida en el contexto fronterizo medieval a otra más integrada en la España unificada de comienzos de la modernidad. En 1608 el rey Felipe III consigue trasladar el cuerpo de la Infanta Doña Sancha al Monasterio de Santa Fe en Toledo y entonces se descubre su cuerpo incorrupto. Ese hallazgo junto a la devoción que le profesaba la gente, hace que se abra el proceso de canonización de la Infanta, que nunca llegó a concluirse.
Durante los siglos XVII y XVIII las Comendadoras conservaron su prestigio social gracias a sus vínculos con la nobleza y la Corona. Muchos conventos recibieron donaciones y mantuvieron una vida litúrgica solemne. Sin embargo, también experimentaron dificultades derivadas de la disminución de vocaciones y de los cambios políticos. La causa de beatificación de Sancha Alfonso, impulsada en tiempos de Felipe III y Felipe IV, refleja el interés de la monarquía por reforzar el prestigio espiritual de la Orden.
En el siglo XIX las comunidades religiosas españolas sufrieron las consecuencias de las desamortizaciones y de los conflictos políticos liberales. Muchas órdenes perdieron propiedades y recursos económicos, aunque las Comendadoras lograron sobrevivir gracias a la adaptación de sus actividades y a la continuidad de su misión educativa. La vida conventual se volvió más austera y menos vinculada a los privilegios nobiliarios del pasado.
A lo largo de los siglos, el carisma santiaguista evolucionó desde una espiritualidad relacionada con la guerra santa medieval hacia una vocación más centrada en la oración, la educación y el servicio eclesial.
En 1975 la Santa Sede aprobó los estatutos de la Federación de la Orden de las Comendadoras de Santiago, integrada por los monasterios de Toledo, Madrid y Granada.
VIDA COTIDIANA
La jornada habitual de las comendadoras de Santiago varía en función de si se dedican a la educación o a la hospedería.

En términos generales:
6:00 Levantarse
6:30 Maitines, Laudes, meditación, Tercia y Sto Rosario.
9:15 Desayuno
10:00 Oficios
13:00 Sexta, Ángelus, examen de conciencia.
13:30 Comida, descanso/oficios
16:15 coro, Nona
16:30 Exposición del Santísimo.
19:30 Vísperas
20:00 Guarda del Santísimo, completas
20:30 Cena, recreación
Capilla
Como monasterios muy relacionados con el Camino de Santiago, durante toda la vida se reza por los peregrinos que han pasado por allí.
EMBLEMA

EXPANSIÓN
En siglo XXI, las Comendadoras de Santiago llevaron su carisma a distintas partes del globo, así, en el siglo XXI las podemos encontrar en la India, Guinea y varios países de Hispanoamérica.
FUNDACIÓN COMENDADORAS DE SANTIAGO
OBJETIVOS
Los fines estatutarios de la Fundación Comendadoras de Santiago son: La conservación, restauración, rehabilitación y mantenimiento del Patrimonio cultural, artístico e histórico de la Orden de las Comendadoras de Santiago, así como la promoción de su estudio, conocimiento y divulgación.
CONVENTOS EN ESPAÑA
Dirección y teléfono
Monasterio de Santiago el Mayor
Plaza de las comendadoras, 10
Teléfono 91 548 18 42 – Fax 91 540 00 70
28015 MADRID – ESPAÑA
Monasterio de la Madre de Dios
C/Santiago, 20
Teléfono 958 22 52 50
18009 GRANADA – ESPAÑA
Monasterio de Santiago Apóstol
Cobertizo de Santo Domingo el Real, 6
Teléfono 925 22 24 68
45002 TOLEDO – ESPAÑA
Vocabulario
*freilas antigua denominación de las religiosas pertenecientes a las Órdenes Militares.
BIBLIOGRAFÍA
Barrios Moneo, Alberto; Las Comendadoras de Santiago. Madrid, 2001.180pp
PARA
SABER MÁS
- https://www.comendadorastoledo.org/nuestro-carisma
- https://pares.mcu.es/ParesBusquedas20/catalogo/autoridad/46776?nm
- https://es.wikipedia.org/wiki/Comendadoras_de_Santiago
- http://fundacioncomendadoras.org/
- https://www.architoledo.org/noticias/las-comendadoras-de-santiago-celebran-los-850-anos-de-su-fundacion/