Orden del Espíritu Santo
CONTEXTO HISTÓRICO
La Orden de las Comendadoras del Espíritu Santo nació en Montpellier (Francia) en 1174 como rama femenina de la Orden Hospitalaria del Espíritu Santo.
Su fundador, Guido de Montpellier, al meditar el capítulo 25 de San Mateo fue inspirado por el Espíritu Santo para crear una institución que, mediante la práctica de las obras de Misericordia pudiera atender todas las necesidades humanas y espirituales de las personas más frágiles: «puso todos sus bienes al servicio de los necesitados, y abandonando las vanidades del prestigio humano, se puso a los pies de los sufrientes».

Existieron Casas dedicadas a hospitales, recoger mendigos, peregrinos, prostitutas arrepentidas de sus pecados, casas-cunas, etc.
Uno de los primeros tornos en el mundo religioso se construyó por iniciativa del Beato Guido en el Hospital del Santo Espíritu en Sassia, Italia, donde los niños podían ser dejados anónimamente bajo el cuidado de la comunidad. Las monjas y mujeres laicas se encargaban, habitualmente, de la atención a las mujeres enfermas, discapacitadas física o mentalmente y de la educación.
El Papa Inocencio III aprobó la Orden mediante la Bula “His praecipue” del 22 de abril de 1198 que confirmó en la Bula “religiosam vita” del 25 de noviembre del mismo año. Aunque el Papa la convirtió en una orden militar hospitalaria, se centró en su religiosidad, de hecho, sólo se creó una milicia en el siglo XIII que fue disuelta en el año 1459 por Pío II. Inocencio III crea en Roma, en el año 1204 el Hospital de Santa María in Sassia y apreciando la labor y espiritualidad de la Orden fundada por Guido, le encomienda su dirección. Desde entonces se denominaría Hospital de Sancti Spíritus in Sassia. Más tarde, este Papa designaría este Hospital como «Cabeza» o Casa Madre de la Orden.
Las Comendadoras del Espíritu Santo siguen tradicionalmente la Regla de San Agustín, adaptada por las constituciones propias de su orden como se puede observar en una edición del siglo XVIII titulada Regla del gran Padre San Agustín y constituciones del convento de religiosas comendadoras del Orden de Canónigos Regulares de Sancti Spiritus.
La orden era doble, ya que había personas de ambos sexos y diferentes modelos de entrega: frailes, monjas, clérigos y oblatos. Además de los votos de pobreza, obediencia y castidad, hacían un cuarto voto: el servicio hacia los pobres y los enfermos.
Los laicos desde el primer momento tuvieron cabida en la Orden, hacían votos simples, con las mismas tareas de atención que los religiosos.
CARISMA
La Orden del Espíritu Santo es una obra de Amor y para el Amor.
Las Comendadoras del Espíritu Santo definen su carisma con estas palabras:
Somos una Orden de Vida Contemplativa, tenemos una especial Consagración al Espíritu Santo, ofrecemos nuestra vida por las Almas más necesitadas del influjo y gracia del Divino Espíritu, en continua oración transformada en Alabanza y con la gracia de Dios queremos ser dóciles a sus inspiraciones, es decir dejándonos guiar por Él, como lo hizo nuestro Padre Fundador el Beato Guido de Montpellier, además de la gracia tan especial que recibió nuestro Padre Fundador de ver en los necesitados el Rostro de Cristo Crucificado y doliente, nosotras como Hijas suyas desde nuestro torno, damos alimento corporal y en muchas ocasiones espiritual a todas aquellas personas que llaman con necesidad a nuestra puerta.
Su fundador Guido de Montpellier, sitúa la Caridad como fundamento y fin supremo de la Orden del Espíritu Santo y es necesario que todos los miembros la practiquen. La Regla que redactó el Beato, se siguió en la Orden durante siglos con el mandato: “Que los hermanos practiquen la caridad con todos los hombres y se esfuercen en hacer reinar entre ellos la paz y la concordia.» El Papa Eugenio IV (1431-1447) impuso la Regla de San Agustín. Desde entonces las dos Reglas coexistieron y actualmente son observadas en los Monasterios de España.
Los fundamentos de su carisma podemos resumirlos en:
- Vida en común y fraternidad.
- Oración litúrgica y contemplativa.
- Pobreza, castidad y obediencia.
- Especial devoción al Espíritu Santo.
- Filiación divina.
- Servicio y hospitalidad hacia los necesitados.
Las canónigas del Espíritu Santo están vinculadas a unos actos de piedad que les son propios como el rezo del Santo rosario del Espíritu Santo, la Corona al Espíritu Santo, Novena al Espíritu Santo, 7 viernes del Espíritu Santo y una especial devoción a la Santa Faz .

EVOLUCIÓN
Tras la inauguración de la primera Casa de Comendadoras en Montpellier, los núcleos de población cercanos pidieron que su caridad se extendiese y rápidamente comenzaron a fundarse estas casas-hospitales en lugares próximos y más alejados.
Otros gobernantes europeos abrieron hospitales llamados del Santo Espíritu. Al finalizar el siglo XIII, ya había unos cientos de hospitales de la Orden en Italia y en la Península Ibérica… En el siglo XV, la orden tenía más de un millar de casas en Europa, 400 de ellas en Francia.
Después del descubrimiento de América fue escogida la Orden para enseñar el mandamiento del Amor en el Nuevo mundo.
Durante los siglos XVII - XVIII, la orden se dividió en dos ramas, la rama francesa y la italiana. En la francesa se produjo una crisis que acabó con la supresión de la orden en el año 1776 y en 1846, lo sería la rama italiana por mandato de Pío IX.
Al ser eliminada la rama francesa de la orden, las Hermanas del Espíritu Santo continuaron su tarea de caridad poniéndose bajo la jurisdicción de los obispos y así continuaron durante la Revolución Francesa y las revoluciones liberales del siglo XIX. Este apoyo hizo que una vez pasados esos años trágicos, las Comendadoras del Espíritu Santo volvieran a ser comunidades sui iuris. En Alemania, fueron secularizadas todas sus Casas a mitad del siglo XIX.
España tampoco salió indemne de la persecución religiosa de los liberales en el siglo XIX, y la Desamortización de Mendizábal y más tarde durante la 1ª y 2ª repúblicas hizo desaparecer del mapa muchos monasterios.

EMBLEMA
Fue el beato Guido de Montpellier, quien recibió la inspiración del sello que definió a la Orden. Este se compone de:
Cruz Trinitaria de tres travesaños que recuerda la consigna más importante del Beato Guido de Montpellier, “el culto fiel a la Augusta Trinidad sea tu principal ocupación entre todas tus ocupaciones”.
Los dos travesaños horizontales indican la doble obligación de cargar con la propia Cruz y con la del prójimo, mediante la oración y de la caridad. Las doce puntas, simbolizan los doce frutos del Espíritu Santo que los miembros de la Orden deben vivir, y a los Doce apóstoles.
El Beato Guido en su regla prescribe, “que los hermanos lleven la señal de la cruz en sus mantos y túnicas, para que, con esta señal,
Dios nos sostenga en nuestras acciones, nos mantenga en obediencia”.

La insignia histórica de la orden cuenta con las siguientes características:
- Cruz de ocho puntas: De color blanco, representa las Bienaventuranzas. El palo vertical es más ancho en su parte baja indicando que los pies están en el suelo, pero la mirada en el cielo.
- La Paloma: Representa al Espíritu Santo descendiendo sobre la cruz recordando que su carisma de ser un faro de luz, oración y caridad.
- Detalles adicionales: En algunos escudos y medallas, la cruz puede tener pequeñas flores de lis en sus ángulos exteriores.
JORNADA DIARIA DE LAS COMENDADORAS DEL ESPÍRITU SANTO
5:50 despertar
6:30 Ángelus, Laudes cantadas, Tercia, oración personal.
7:50 Santa Misa
8:30 Saludo fraterno, desayuno y oficios
12:40 Santo Rosario, examen particular.
13:45 Comida, recreación
15:00 silencio mayor
16:00-18:40-según el día de la semana; oficios, formación, canto, estudio, lectura espiritual.
18:40 Rezo del Ángelus y Veni Creator, oración personal
19:50 Víspera, cena, recreación y Completas.
22:30 Acostarse.
Dos veces al día (mañana y tarde) reparten bocadillos a personas necesitadas.

SANTOS DE LA ORDEN
Beato Guido de Montpellier fue un religioso francés, del siglo XII, de familia noble. En Montpellier inicia su obra en una casa-hospital a la que destinó toda su herencia, dedicando desde el inicio esta obra de misericordia al Espíritu Santo ya que fue el quien se la inspiró. Pretendía con su obra «abrazar al hombre en su totalidad, en alma y cuerpo, y se extendía desde el más pequeño hasta el más anciano. Guido animaba a sus hermanas y hermanos a salir a la calle en busca de los necesitados». Un servicio incondicional a los pobres al que los religiosos unían la contemplación de la Santísima Trinidad. El hermano Guido murió en Roma a principios de 1208. Su memoria de «humilde y modesto servidor de los pobres» llevó al papa Francisco a declararle beato mediante el Motu proprio Fide Incensus de 18 de mayo de 2024.
San Fazzio de Verona
Beato Antonio de Hungría
Venerable Hermana Ángela Romana
Siervo de Dios P. Boleslao Guido
EXPANSIÓN
Hoy en día existen en España cuatro monasterios, el primero en fundarse fue el de Puente la Reina en 1268 que al igual que el de Sangüesa se encuentran en Navarra. Los otros dos se sitúan en Sevilla y El Puerto de Santa María en Andalucía.
Las Comendadoras del Espíritu Santo tienen presencia en varios países como Ucrania, Polonia (que ha fundado en Burundi) Alemania, Francia, Italia y Kenia.
CONTACTO
Monasterio del Espíritu Santo. Puente La Reina, Navarra. Tlf: 948 340 035
Monasterio del Espíritu Santo. Sangüesa, Navarra. Tlf: 948 870 181
Monasterio del Espíritu Santo. Sevilla. Tlf: 954 221 273
Monasterio del Espíritu Santo. El Puerto de Santa María, Cádiz. Tlf: 956 541 698
PARA
SABER MÁS
- https://declausura.org/encuentros/pentecostes-con-las-comendadoras-del-espiritu-santo/
- https://share.google/D3pVgxnAL18szdBTs
- https://declausura.org/encuentros/productos-monasticos/
- https://alfayomega.es/las-comendadoras-del-espiritu-santo-concluyen-su-825-ano-jubilar-del-que-esperan-frutos-y-nuevas-vocaciones/
- https://monasteriodelespiritusanto.com/
- https://youtu.be/TILjq5WhDdE?is=Esb9cRrXSmddRAEk