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Sanjuanistas – Comendadoras de San Juan- Orden de Malta

Rama contemplativa de la Orden de San Juan de Jerusalén (Orden de Malta)

Son el corazón orante de la Orden de Malta. Mantienen vivo el espíritu de los orígenes y ofrece su vida por los más pobres, enfermos y desvalidos. Su vocación no es de acción hospitalaria directa (como los caballeros o voluntarios de Malta), sino de intercesión.

Estas monjas son hoy llamadas a veces “Monjas de Malta” o “Comendadoras de San Juan”.

Orígenes

La Orden nació en el siglo XI en Jerusalén con un hospital para acoger a peregrinos y enfermos. Desde el inicio coexistieron dos dimensiones: la hospitalaria-militar y la religiosa-contemplativa. Muy pronto, junto a los caballeros y hospitalarios, aparecieron comunidades femeninas que dieron lugar a las monjas de San Juan de Jerusalén o comendadoras de Malta, dedicadas a la vida monástica.

Vida contemplativa

Estas comunidades de mujeres llevan una vida de clausura, oración y trabajo, unidas espiritualmente a la misión hospitalaria de la Orden. Su vocación es rezar por la Iglesia, por la Orden y por el mundo, sosteniendo la misión activa de los caballeros y damas mediante la fuerza de la intercesión. Su espiritualidad está marcada por la Cruz de Malta, símbolo de servicio, entrega y fidelidad a Cristo.

Presencia histórica

Desde la Edad Media existieron monasterios de monjas hospitalarias en varios lugares de Europa (España, Francia, Italia, Alemania). En España hubo casas en Zamora, Toro, Sigena (Huesca, fundado por la Reina Sancha de Castilla en el siglo XII), entre otros. El Monasterio de Santa María de Sigena fue uno de los más célebres, con influencia espiritual y cultural. Estas comunidades estaban vinculadas jurídicamente a la Orden de San Juan de Jerusalén, bajo la autoridad del Gran Maestre y de los comendadores locales. En la actualidad habitan el Monasterio de San Juan de Acre, Salinas de Añana (Álava).

Situación actual

Aunque muchas casas desaparecieron con el paso de los siglos y las desamortizaciones, subsisten comunidades de monjas hospitalarias de San Juan de Malta, que mantienen la tradición contemplativa.

Siguen el carisma original: vida de oración, clausura, sencillez y hospitalidad, unidas espiritualmente a la gran familia de la Orden de Malta.