El privilegio de convivir con las Comendadoras del Espíritu Santo al Puerto de Santa María y ayudarles a comercializar sus productos.
El Torno Online es una iniciativa de la Fundación DeClausura dedicada a apoyar a las comunidades religiosas en la comercialización de sus productos mediante la venta online. Es también un escaparate de la riqueza gastronómica y artesanal que nace en los conventos y monasterios de España.
Más allá de la labor comercial, ofrecemos acompañamiento y asesoría a las comunidades que lo solicitan, orientándolas en aspectos como el tipo de producto, el diseño del packaging, la fijación de precios, entre otros. Para poder brindar este apoyo de forma cercana y personalizada, visitamos cada año algunas comunidades. Estas visitas nos permiten conocer en profundidad su trabajo, los recursos con los que cuentan y explorar junto a ellas nuevas formas de adaptarse a la demanda, con el objetivo de avanzar hacia una mayor sostenibilidad.
Vivimos estas visitas como un verdadero privilegio, ya que nos brindan la oportunidad de convivir durante unos días con las comunidades y compartir su ritmo de vida.
En abril, tuvimos el honor de visitar a las Comendadoras del Espíritu Santo en El Puerto de Santa María (Cádiz), una comunidad formada por quince hermanas con una especial consagración al Espíritu Santo. Su alegría es contagiosa, y sus actividades se centran en la repostería y la artesanía.
A pesar de su vida austera, han ido modernizando poco a poco su obrador, incorporando tecnologías que facilitan su labor sin comprometer la calidad de la materia prima. De sus manos nacen exquisitas especialidades propias de la tradición andaluza como pestiños, torrijas, pan de Cádiz o delicias de yema, así como hermosas piezas de artesanía, bordados, rosarios y muñecas.
Necesitan terminar de pagar una laminadora de dulces
Estas visitas nos permiten descubrir nuevos productos, evaluar formatos más adecuados para la venta online y proponer mejoras cuando es necesario. También nos ayudan a identificar necesidades concretas en las que podamos colaborar como esta:
Por otro lado, las comunidades nos acogen generosamente en sus espacios de oración, donde nos guían con paciencia y cariño. Participar de esos momentos es una experiencia profundamente enriquecedora que valoramos inmensamente.
Oh Espíritu Santo, alma de mi alma, te adoro; ilumíname, guíame, fortifícame, consuélame, dime qué debo hacer, ordéname. Te prometo someterme a todo lo que quieras de mí, y acepto todo lo que permitas que me suceda. Hazme solamente conocer tu voluntad.