El monasterio de la Anunciación fue construido en los S.XVII-XVIII. En este lugar se ubicaba el hospital de La Anunciata del que se aprecian los escudos de la fachada; uno, de Carlos V y otro, de Betanzos. El edificio tuvo también otra labor de casa para huérfanos, que se encontraban bajo el cuidado de las religiosas.
El edificio se organiza en torno a un notable claustro de estilo renacentista del siglo XVI. El retablo mayor, inaugurado a mediados del siglo XVIII, es una de las grandes joyas del templo. Destaca por sus esculturas de la Escuela Compostelana, entre las que sobresalen las tallas de San Cipriano, San Agustín, Santa Mónica y San Juan. La capilla de la Virgen de los Dolores fue fundada por la influyente familia Vázquez de Neira, constituye otro de los puntos de gran interés histórico y devocional dentro de la clausura.
